Ancora noi, come ieri, impreparati
all’appuntamento. Mi hai scritto una
lettera, bagnata di arcobaleno, e
ho distolto gli occhi dal cielo.
C’è in me una grande sofferenza, che
rispetti. Tendo le mani alla terra,
raccolgo frammenti di te. La tua parola
senza voce. Sono confuse le frasi
tra le mani, falsi profeti alle porte
della nostra casa.
Ti guardo dipingere l’erba di un verde che
non ho mai visto.
È la tua preghiera per il mattino, per l’arco
del tramonto che brucia il sentiero tra i
campi, per le stelle non più così numerose.
La mia nostalgia è nelle tasche, cenere di
luce rende fertile la terra appena arata.
È cresciuto un albero d’ulivo, avvicina
le nostre mani. Sembra che si somiglino,
abbiamo la stessa cicatrice annodata
lungo la linea del cuore. E quando il vento
spazza via le nuvole, diventa un ricordo
del futuro.
Materia del tuo nome.

Francesco Ferrara

.

Todavía nosotros, como ayer, sin preparación
en la cita. Me escribiste una
carta, bañada en arco iris, y
aparté los ojos del cielo.
Hay en mí un gran sufrimiento que
respetas. Tiendo las manos a la tierra,
recojo fragmentos de ti. Tu palabra
sin voz. Frases confusas
entre las manos, falsos profetas a las puertas
de nuestra casa.
Te veo pintar la hierba de un verde que
nunca lo he visto.
Es tu oración por la mañana, por el arco
de la puesta de sol que quema el camino entre los
campos, para las estrellas ya no son tan numerosos.
Mi nostalgia está en los bolsillos, cenizas de
la luz hace fértil la tierra recién labrada.
Creció un olivo, se acercan
nuestras manos. Parece que se parecen,
tenemos la misma cicatriz anudada
a lo largo de la línea del corazón. Y cuando el viento
borra las nubes, se convierte en un recuerdo
del futuro.
Materia de tu nombre.

Francesco Ferrara

.

Una voce ostinata reclama attenzione
dal cuore del mondo che sogna, di me
come d’altri. Sogno me stesso.
La volontà che vi sia dell’essere
è la preghiera recitata sul baratro oscuro
a cui giungo. In assenza di sguardi.
Sfioro la maschera, destino di immagini,
che ricopre un’assenza. La membrana dei
giorni è l’ingenuo dedalo che mi separa da
te, orizzonte convesso di luce.
Da questo fragile approdo, minacciato
dal disfacimento, difendo i volti amati
al principio del sogno. La realtà
– minima e solidale – dove brilla l’essere,
a cui appartengo nell’affievolirsi
della parola. Questa relazione supera la
vita, singolo punto privo di ontologia,
farmaco contro la solitudine. Non è la
mia causa, il senso del mondo. Esiste
per sé, desiderio di un noi.

Francesco Ferrara

.

Una voz obstinada reclama atención
del corazón del mundo que sueña, de mí
como de otros. Sueño conmigo mismo.
La voluntad de que haya un ser
es la oración sobre el abismo oscuro
a la que llego. En ausencia de miradas.
Rozo la máscara, destino de imágenes,
que cubre una ausencia. La membrana de
días es el ingenuo laberinto que me separa de ti,
horizonte convexo de luz.
Desde este frágil puerto, amenazado
de la descomposición, defiendo los rostros amados
al principio del sueño. La realidad
— mínima y solidaria — donde brilla el ser,
a la que pertenezco para desvanecerme
de la palabra. Esta relación supera la
vida, punto único sin ontología,
medicamento contra la soledad. No es la
mi causa, el sentido del mundo. Existe
para él, deseo de un nosotros.

Francesco Ferrara

.

Bitenê dînê bajar li bajar dimîne,
xwas, di şevên sar, xurxura gulleyan…
Wê li ser çi bitirse?!
Ne zarokek li pey wî,
ne kişwerek ji pêvî bajar,
kêferata ku dike!
Qîr dike kesên ku bajar bi tenê dihêlin,
weke ku aqilê wî
yê mayî bi xwe re biribin, bêçixare mabe!
Qîr dike li bin baranan,
li valahiya derdora xwe dinihêre,
li rêyan,
li bajar,
sîwana herî nêzîk dibijêre
û radize weke ku tiştek nebûyî!

Ciwan Nebî

.

Solo el loco se ha quedado en la ciudad,
descalzo, en las noches frías, oye disparos…
¿Qué tiene que temer?
No tiene hijo
ni reino alguno salvo la ciudad.
¡Recurrirá a cualquier cosa!
¡Grita a los que han abandonado la ciudad,
como si se hubieran llevado
lo que le quedaba de mente
y sus cigarros todos!
Grita bajo la lluvia,
contemplando el vacío a su alrededor,
los caminos,
y la ciudad.
Elige el toldo más cercano
y se queda dormido
como si nada hubiera sucedido.

Ciwan Nebî

.

Ceng sibehan radiweste,
tu dikarî li Şoban guhdarî bikî
ger jinişkave li çepî bajar teqîn çênebe,
nehejîne pergalên bajar,
bi xwe re xwaziya te bi dînbûnê jî.
Dikarî li Feyrûzê guhdarî bikî,
bilind bikî tembûra Lawê Remo,
bigirî govendeke kurmancî, germ.
Ceng bi şev e, min ji te re got,
li jinan binihêre cilên mêrên xwe yên şuştî
bi têlan ve didaleqînin,
binihêre, wexma cengê, direve,
tivingên xwe paqij dikin mêr,
çaya xwe vedixwin, li zarokan binihêre
qelpaxê gulleyeke vala li kolanan nehiştin_ ev
lîstika wan ya nû ye, ez jî û weke zarokekî
her têkçûyî me, kêmtir ji hemî hevalên xwe
gulleyên vala didimhev!

Ciwan Nebî

.

La guerra se detiene por las mañanas,
podrías escuchar a Chopin
si no hubiera una repentina explosión en el occidente de la ciudad
que no sacudiera sus cimientos
con tu afán de enloquecer.
Podrías escuchar a Fairuz
levantar el tanbur de Lawê Remo
y hacer una cálida danza kurda.
La guerra es con la noche, te lo dije.
Mira a las mujeres tendiendo
la ropa limpia de sus maridos,
mira cómo el fétido aroma de la guerra se esfuma,
cómo los hombres limpian sus rifles,
beben sus tés. Mira a los niños
que no dejaron casquillo alguno en las calles,
su nuevo juego, y yo soy como un niño
que ha enloquecido,
pero menos que todos nuestros amigos.
¡recojo los casquillos!

Ciwan Nebî

.

și dacă-ți dau singurătatea mea
și-mi dai singurătatea ta
la tine în brațe
în fața mea, pe o masă de tenis, înconjurați de praf și băuturi acidulate
închiși de soarele ce se coboară și acoperă ochii cu întunericul celuilalt
retrași în larg, curenții nu ne mai aduc înapoi
ghemuiți în înălțimi, desprinși, împreună cu
măreția chipurilor noastre, alterate și îngrijite de răcoare
și-ți așez sub pleoapa stângă un înger alb 
adormi înaintea înecului, anesteziat de simfonia plăpândă a coralilor
ca un rătăcitor în căutare de definire
urcând spre bătăile inimii
cu tine îmi definesc bătăile inimii
le ajustez ritmului
în timp ce se îndrăgostesc reciproc 
unele de altele
atingerile 
și se iubesc
și e frumos

Laur Amanolesei

.

y si te doy mi soledad
y tú me das tu soledad
.
en tus brazos
frente a nosotros, sobre una mesa de tenis, rodeados de
polvo y bebidas espumosas
apagado por el sol
que se pone
cubre mis ojos con
la oscuridad del otro
en alta mar, las corrientes
nunca te devuelven
acorralado en las alturas de las nubes
denudado, juntos con
la majestad de nuestros rostros, alterados
y cuidados por el frescor del viento
.
coloco bajo tu párpado un ángel blanco para que te duermas
antes de la caída en réquiem por un sueño
como un viajero en busca de la imperfección
escalando hasta el latido
contigo defino mi latido
lo ajusto al ritmo del silencio
mientras nos enamoramos mutuamente con
las caricias del mundo

Laur Amanolesei

.

‘When night falls, expect my visit’
Wallada bint Al-Mustakfi
The branches of my nerves curl
around spaces which remember
the time when we were intertwined
Every thought now must skirt
a dark patio with a silent fountain
When I go out, I go through
all the doors you opened to me
I still wait for you in the night
to re-appear with all your spells,
take my hand, like an older sister,
and show me, as you used to,
where little flowers grow
out of cracks in the rocks
and shoals of lazy fish shelter
in the shaded part of the pond

Mark McDonnell

.

‘Cuando caiga la noche, espera mi visita’
Wallada bint Al-Mustakfi
Las ramas de mis nervios se enroscan
alrededor de los espacios desocupados
donde estabas una vez entrelazada conmigo
Cada pensamiento tiene que bordear
un patio sombrío con su fuente silenciosa;
cuando doy un paso afuera, paso
a través de las puertas que tú me abriste
Hechicera, en mis sueños te espero;
hermana mayor, toma mi mano,
y muéstrame otra vez las florecillas silvestres
que crecen de las grietas en las rocas;
los bancos de pececillos perezosos
en la parte sombreada del estanque

Mark McDonnell

.

Held in
her cell
beside the church
the door
bricked up
she has a small square window
which looks out
towards the altar
so she might celebrate
mass
with the people
through which the priest
can pass
the host
his fingers sometimes
brushing
maybe accidentally
lips parted
to receive Jesus
and in that
Oh
so bright moment
all the universe
collapses into
the strict frame
of her small window
and at its centre
her lips
quiver

Mark McDonnell

.

Monja ermitaña
encerrada
en su celda
al lado de
la iglesia
La puerta
tapiada
con ladrillos
Tiene una pequeña
ventana cuadrada
para mirar hacia
el altar mayor
y participar
en la misa
A través de ella
el sacerdote le da
cada día la hostia sagrada
A veces los dedos del hombre
rozan fugazmente
quizas inconscientemente
los labios entreabiertos
para recibir a Jesús
En ese momento
luminoso
el universo
se derrumba
y se concentra
dentro del marco estricto
de su pequeña ventana
sus labios
en el centro
temblando

Mark McDonnell

.

Section I

The Donut Shoppe is closing. But it’s Monday.

The woman we call Minnie
isn’t coming to unlock the door with sticky hands,
Her husband is sick.

We pay with rainbow stickers and our favorite books.

There will be no blackberry
jammed into my mouth,

No sugar shock before school
and shelter in place.

The sinkhole in the parking lot is a gasp.

The donut shop outside of
MD Anderson Hospital closes too.

Donuts Plus.
The man there invented a blueberry banana muffin.

Don’t tell me you like it here until you’ve tried one.
We pay him in cash, but he gives us a discount if we tell a joke.

Failing fledgling dream of the Florida synapse

(snap out of it!)

Forking over your cash without gracing our donut shops

Our bakeries,

The envy! To know sun!
To know our Minnie!

But this is a home constructed to be misconstrued

Sick and sticky, blueberry and banana,

Spat out and gobbled in a fantasy land of carbs.

..

.

Sección I

La Donut Shoppe cierra. Pero es lunes.

La mujer a la que llamamos Minnie
no viene a abrir la puerta con manos pringosas,
su marido está enfermo.

Pagamos con pegatinas arcoiris y nuestros libros favoritos.

No habrá moras
atascadas en mi boca,

No habrá subidón de azúcar antes del cole
sino protocolo antiterrorista.

El sumidero en el parking es un grito ahogado.

La tienda de donuts afuera del
Hospital Doctor Anderson cierra también.

Donuts Plus.
El hombre de ese lugar inventó un muffin de plátano y arándano.

No me digas que te gusta esto hasta que hayas probado uno.
Pagamos en metálico, pero nos hace descuento si le contamos un chiste.

Frustrado sueño incipiente de la sinapsis de Florida

(¡despierta!)

Desembolsando vuestro dinero sin honrar nuestras tiendas de donuts

Nuestras panaderías,
¡La envidia! ¡Conocer el sol y las palmeras!
¡Conocer a nuestra Minnie!

Pero esta es una casa construida para ser malinterpretada

Enferma y pegajosa, arándano y plátano,

Escupida y engullida en una fantástica tierra de carbohidratos.

.

«Proyectos de Florida» Sophia DuRose.

Traducción de Irene Torra Mohedano..

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قل للصبية تُحييني وتُرديني لم يبق مني سوى ما ليس يبقيني
ياظبيةً في قديم الشعر ما برحت تُبكي الكريم بمنهلٍ ومكنون
رأيتُها وأنا في الحق لم أرها لكنه طربٌ للشعر يعروني
تُحيل كل فتىً مرَّت بخاطره وكل بنتٍ إلى ليلى ومجنون
تُميل من قدها ما قد تُميل به أئمةَ الناسِ من دينٍ إلى دين
ولو رأى وجهها القديسُ قال لنا لا بأس بالذنبِ بين الحين والحين
ويدخل النارَ فيها أمةٌ طمعوا من حسنها في جنان الحور والعين
*** ***
قد يُنقصُ الحسن قدراً مَن تَيَقنه ولا كحسنٍ بظهرِ الغيبِ مظنونِ
وأعرفُ الحسن لكن لا أُعَرِّفُه يبدو لعيني ولا يبدو لتعييني
روحي بقايا سماءٍ أُسكِنت جسداً ولم تزل للسماء الروح تدعوني
إن لم أطر حسبتني لم أطر كسلاً واستنجدت بعباد الله تشكوني
فإن أحسَّت بأُخرى مثلها خفقت طَرقُ المساجينِ أبواب الزنازينِ
هي الأسيرُ رأى في البُعدِ أُسرته فصاح لا ترجعوا للدارِ من دوني
والروحُ تسعى وراء الروحِ تؤنسها من غربة الدارِ بين الماءِ والطينِ

.

Dile a la niña que me saluda y responde
Que no queda de mí sino lo que no me queda.
¡Oh cierva1 de los antiguos poemas que llanto continuo
Diste al noble en el abrevadero y lo escondido!
Yo la vi y no la vi en la realidad;
Mas tomo prestada su emoción2 en mi poesía
Que en su capricho convierte en Layla
a toda joven, y a todo joven en Majnún3.
Inclina con su cadera cuantas gentes
Volviesen de credo a credo los imanes;
Y si su rostro viese un santo, nos dijera
Que no hay mal en pecar de vez en cuando.
Por su belleza entra en el fuego el pueblo
Que ambicionó el jardín de las huríes4.
***
Quizá, quien conozca la belleza aminore su valor,
pues no hay belleza como la imaginada en lo ausente.
Conozco la belleza, mas no la enseño;
Se muestra a mis ojos, mas no muestra su nombre.
Mi espíritu son restos del cielo que habitan un cuerpo,
Y no deja mi alma de llamarme al cielo:
Si no volé, achaca a la pereza el no volar
Y pide auxilio por si otra sintiese como ella
Que de mí los siervos de Dios se quejen
Y golpeen los presos las puertas de sus celdas.
Pues ella es el preso que su familia ve a lo lejos
Y grita “¡no volváis sin mí a casa!”
Siempre procura el alma la compañía del alma
En la nostalgia sentida de su casa entre barro y agua.

«Dile a la niña» Ibrahim Nasrallah.

Traducción de Javier Hernández Manrique.


كلما حدثتنيَ عنه
اكتشفتُ بلاداً بعيدةْ
لم أكن قمحها ذات يومٍ
ولم أطوها في قصيدةْ !!
كلما حدثتنيَ عن شمسهِ
عن عصافيرَ تخفقُ في إسمهِ
وعن رحمة الله تجري كما النهرِ في دمهِ
كلما حدثتنيَ عن خوفه كجناحٍ علينا
وعن حُلْمهِ بصباحٍ أليفٍ تناثرَ ،
ندعوه ، يأتي ، كما الطيرِ سعياً إلينا
كلما حدثتنيَ عن شجرٍ يتدفَّقُ كالماءِ
في كلماتِهْ
وعن صوتهِ
وشموخِ صلاتِهْ
وعن زهوهِ آخرَ العمرِ سراً
بأقمارِ أبنائهِ وبناتِهْ
كلما حدثتنيَ عن ذلك البحرِ في صدرهِ
وعن عِزَّةِ النّخل في فقرهِ
وعن حُلْمهِ بثلاثينَ حرفاً يُرَتِّبُها
كي يسطرَ أسماءنا مثلَ طفلٍ بدفترهِ
خلتُ أن أبي كانَ يكتبُ شعراً
ولسنا سوى بعضِ أشعارِهِ

.

Cada vez que me hablaste de él
Descubrí tierras lejanas
De las que no fui su trigo aquel día
Ni tampoco las envolví en una poesía…

Cada vez que me hablaste de su sol,
De los pájaros que aletean en su nombre
Y de la compasión de Dios que corre como un río por su sangre
Cada vez que me hablaste de su miedo, como un ala sobre nosotros,
Y sobre su sueño que se esparce en una mañana amistosa
Donde lo llamamos y viene, como el pájaro, a nosotros…
Cada vez que me hablaste sobre árboles que brotan abundantes como el agua

En sus palabras,
Sobre su voz
Y el orgullo de su oración,
Sobre el esplendor de su última edad en la alegría
Por las lunas de sus hijos y sus hijas…

Cada vez que me hablaste sobre aquel mar en su pecho
Y, en su pobreza, del vigor de las palmeras,
Y sobre las treinta letras que ordena en su sueño
Para escribir nuestros nombres como un niño en su cuaderno
Imaginé que mi padre escribía poesía
Y que no somos sino algunos de sus poemas

«Mi padre» Ibrahim Nasrallah.

Traducción de Javier Hernández Manrique.