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“Observadora cósmica” Andrea Villalba

Una observadora cósmica
arde posada en unos ojos lánguidos,
ojos que alumbran cuerpos en el exilio,
ojos que son efigies talladas.

Observa lo que subyace detrás
de esta prisión ilusoria
donde el tiempo es de hojalata
y la patria permanece en reposo.

Ahonda en el silencio de los transeúntes,
sé cómplice de su rigidez estable,
la metamorfosis suave
de aquellos que viven al alba.

Hay una estatua que finge amar
con sus labios de cera candente,
fantasma autómata
en este hostil deseo.

Onírica maga,
dama de blanco lácteo,
atraviesa el límite de las horas
y llega jadeante al reencuentro.

La lejanía camina con pies de ceniza
hacia la simetría insoluble,
respuesta extraviada
el mar abierto.

“Observadora cósmica” Andrea Villalba.

 

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“Siempre, el imposible diferente” Isabel Eugenio

Siempre, el imposible diferente;
el no saber cuándo ni cómo,
y lo que es más duro, el porqué.

Siempre errando sin culpa alguna
en lágrimas secas,
disimulados surcos arañando la rutina.

Siempre algo más;
ese detalle inacabado, inoportuno.
Siempre ese no es bastante,
cuánto falta, si no llega.

Y muerde el alma otro mordisco.
Muerde el cuerpo otra derrota.
Muerde, araña y grita en el vacío.

Porque nadie escucha,
es invisible tu dolor sentido,
es imposible continuar la lucha.

“Siempre, el imposible diferente” Isabel Eugenio.

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“Hablaríamos de cosas sin importancia” Alejandra Alvarez

Sentada con la puerta detrás de mí,
dejo que la brisa te reemplace.

Pero tú entrarás flotando sobre tus pies
cortados por la arena del fondo marino,
meciendo la luna envuelta en una gasa.

¡Toma!; caerá como un plomo en mis oídos.
Esto es lo que intenta borrar el sol.
Hoy, ha perdurado.
Yo misma lo he arrancado de las nubes.

Tenía el derecho de hacerlo.

El vaso deja un río en la mesa.
Me estremezco ante el esfuerzo
de ser pared, de sentir
el yeso desprendiéndoseme por el calor,
rezando para que la luna florezca
deformada en tus manos.

Las velas arden hasta muy entrada la noche,
Y lloran montañas sobre la mesa.

Soy cañón,
estoico en mi asiento, cada cardenal
en mi columna vertebral, un parterre de tierra
para las hierbas y el cúmulo de hormigas rojas.
Venenoso, escupo vertidos invernales.
Nunca me doy la vuelta.

Tu voz, ahogada por
los pájaros entre mis dedos,
cuyo aleteo y canto
repintan la luna,
debilitando la piedra.
Tu sombra de vinagre, contenida
en el portal que se va oscureciendo—

tus vaivenes arrastran tus palabras.

“Hablaríamos de cosas sin importancia” Alejandra Alvarez.

 

(Texto origina)

I sit with my back to the door,
let the breeze stand in for you.

But you’ll float in on feet
cut by seafloor sand,
cradling the moon clothed in gauze.

Here! will fall on my ears,
is what the sun tries to erase.
Today, it endured.
Plucked it from the clouds myself.

I had a right to.

The glass sweats a river into the table.
I quake with the effort of
being wall, of feeling
heat peel plaster off me,
praying for the moon to bloom
ugly in your hands.

Candles burn into the night, they
weep mountains onto the tabletop.

I am canyon,
stoic in my seat, each bruise
down my spine, a soil bed for
weeds and red-ant piles.
Venomous, I seethe winter runoff.
Never once do I turn around.

Your voice, drowned out by
birds between my fingers,
their wing flap and song
recolor the moon,
debilitate the rock.
Your vinegar shade, contained
in the darkening doorway—

departures have slurred you.

“We’d Make Small Talk” Alejandra Alvarez.

*Publicado en Marginalia: The Cornell Undergraduate Poetry Review.

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“La concha” Mike Ascher

Vivo en una concha cerrada,
donde los elementos no me son una amenaza.

Todos los días y las noches son iguales,
despejando la arena, grano a grano,
hasta que vuelven a ser nuevos otra vez.

Pinto:
pinceladas anchas por la pared,
entregándome a la poesía como tregua,

aunque el aburrimiento es el culpable.

Un agujero
en la pared—mi concha está fracturada

y brilla.

He de averiguar,
acercarme con cuidado a la causa.
Con el ojo contra la cuenca, miro
mientras la arena se expande
hacia el mar desde la bahía.

Podría cerrar esta pared—
empujar con el pulgar
sería suficiente.

Pero ¿por qué cerrar todo
lo nuevo tan rápido?
La tecnología encarnada,
desborda movimiento,
prometiendo tanto
cambio.

Sanguinolento,
apenas noto
los cuadros desteñidos en la pared,
marcados y blanqueados por el sol,
una poesía casi olvidada.

Mi mente vacía
permanece en la distancia,
esperando algo
nuevo.

“La concha” Mike Ascher.

 

(Texto original)

 

I live in a conch closed off—
the elements claim no threat to me.

The days and nights feel quite the same,
clearing out the sand, grain by grain,
until the grains are new again.

I make paintings,
broad strokes along the wall,
practicing poetry as my break,

though boredom is to blame.

A hole
in the wall—my shell is fractured

and bright.

I must investigate,
inch close to the source.
Eye to the socket, I stare
as sand expands
into an ocean at my bay.

I could close up the wall—
the push of my thumb
is all it would take.

But why close off everything
so novel and rapid?
Technology incarnate,
overflowing with motion,
promising so much
change.

Bloodshot, I
barely notice
faded paintings on the wall,
sun scarred and bleached,
poetry almost forgotten.

My hollow mind
stands at bay,
waiting for something
new.

“My Shell” Mike Ascher.

*Publicado en Marginalia: The Cornell Undergraduate Poetry Review.

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“Soplar una pestaña” Rodrigo García

mira, esto es cuidar:
él es el hombre de la barba roja, las piernas larguísimas tendidas como albornoces
mojados sobre cuatro cuerdas podridas (por ej. una viola), él es el chico
que iza su brazo como un mástil, él es la descriptiva de imagen y semejanza, él
es una superación del concepto DIOS, él es cortometraje en su infinita altura,
él es Soria y un padre matando cuervos y zorros en invierno, él es sarcoidosis
o linfoma, él es duda poética, concreción de antípoda, lejana dinastía astur,
acento de uña pintada y sobre todo él es:
“UNA MUERTE PARA PIANO QUE PINTA DE AZUL A LOS MUCHACHOS”
mira mira, mira
esto es equivocarse:
. , ,
ACENTO ´ ACENTO . . ´; (¿alguien conoce la exactitud de “;”?)
. . .
, : …
disculpa mi cuerpo seudohumano
por favor, proceda, disfruto muchísimo
cuando somete a votación mis derechos fundamentales
caracol col col (tan político que lleva su Estado a cuestas)
saca los cuernos al sol pues el sol
necesita iluminar tu desamor de uñas largas y posos de té
te quié

por
favor
“más lealtad y menos fidelidad” ro jo co mo u n a n alga
mira esto es el yo, situado sobre el tú:
yo te quiero sobre todas las flores y sobre todas las teorías que implican
a nuestros miedos en este amor tan tan tan tan tan dulce, yo te quiero en
silencio, te quiero pese a los golpes que la vida devuelve en forma de mano
de plata, te quiero alargando este brazo y esta distancia transoceánica y estos
pies de uñas impolutas.
JAGI: “TRAEN LAS CONSTELACIONES TATUADAS EN EL IRIS, Y
ESPERAN, ESPERAN NADA MÁS, COMO LOS PÁJAROS”
¡pero JAGI!
¿ha visto usted a su abuelo matar gorriones con una raqueta de bádminton?
¿soñó tener las pestañas y el cuello de una avestruz?
¿su concepto de hombre no es, en cierto modo, patriarcal?

así es la pluma y así es un gimnasio:
empieza a escribir en rosa empiemas
cosas podridas y asfixiantes febrículas
y sospecha de tuberculosis en este paciente de Coslada
tan rumano tan rumano tan rumano
que no tiene tierra para cultivar arándanos y frágiles morriñas
si yo fuera de Oviedo te querría con desatada elegancia
pero yo no soy
de ningún punto concreto del mapa.
lo concreto va a conseguir expulsar
a lo difuso de los libros de texto

por el bien de la industria cárnica
hablemos de la carne,
nos separan quince años y una pila de prejuicios que tienes
sobre los niños muy niños
pero pese a ello si grito puede que escuches lo absoluto como
esta Fremdsprachen que llevo entre las piernas
INCISO SOBRE EL CUERPO
QUE ES UN YO MUY PROFUNDO
SITUADO EN LA SUPERFICIE DE TODOS LOS LAGOS
he aprendido muchísimo con vuestros cuerpos:
GRACIAS
la insuficiencia cardíaca* te matará,
pero ahora sé cómo funciona lo que no funciona

él es el hombre de la barba roja, las piernas larguísimas tendidas como albornoces
mojados sobre cuatro cuerdas podridas, él es el chico que iza su brazo como un
mástil, él es descriptiva de imagen y semejanza, él es una superación del concepto
CONCEPTUAL, él es el eterno retorno diseñado por la industria para que bebas
de su mano izquierda las aguas más frescas de todo este boceto de desierto

porque por qué
no admitirlo
todos queremos superar la bidimensionalidad
ser (algo) una lengua de sonidos voluminosos
aceptar pulpo por animal y conocer que son ellos los invertebrados
más inteligentes,
que somos nosotros algo menos
que por poder se puede vivir**

resfriado cuatro meses por culpa de la polución
o tener más de doscientas dieciséis posibles parejas, vía Tinder
y que a ninguno le convenza el último temazo de Foucault***.

Nota de autor: el autor ha señalado en negrita lo único que le parece destacable
aunque no tiene muy claro si eso es apropiación cultural y pide disculpas
*el pronóstico es tan malo como los cánceres más prevalentes, así se encuentra
en la literatura científica y en la opinión de autor experto no randomizada
**Shakira mentía
***hay una canción que dice no se qué de un barquito de papel y que le encanta
su aroma de mujer y su forma de querer y las horas que se cuentan para volverse
a ver pero el autor no puede sentirse muy pero que muy identificade y
prefiere mirar para otro lado
por qué no me miras a los ojos
¿te doy miedo?
¿te doy jarabe para la tos?
¿estás seguro del volumen que es capaz de soportar el esqueleto de una integral?
una integral muy pero que muy íntegra:

y aquí un nude:

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“Soplar una pestaña” Rodrigo García.