«Fantasma platónico / fantasma macho» Inés Belmonte Amorós
De acuerdo con Platón, un fantasma es un fantasma
y no un alma porque esta
ha amasado un cuerpo, ha retorcido con la pelvis
un cuerpo desde su interior: ha sabido el alma aprovecharse
de la ventaja de su naturaleza inmaterial
para hacerle el amor a su envoltorio, a su vestido de carne,
y ha terminado deseándolo febrilmente.
El problema, aquí, se sitúa principalmente en el hecho
de que el cuerpo nunca necesitó del alma
nunca necesitó de oraciones furiosas ni plenitud extática
para gozar de sí mismo.
El fantasma es la perpetuación de un deseo y de un amor
no correspondidos.
El fantasma es violento
y está triste.
Inés Belmonte Amorós
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