«El dulzor no se deja» Olalla Castro
Tragando panales que chorrean.
Mary Oliver.
Proyecta el cuchillo la luz
que la viscosidad refracta.
Es el deseo este unto
centelleando al extenderse.
Desborda el pan,
se adhiere a cuanto toca.
Dedo por dedo
succiono la melaza.
Todo refulge.
Tengo fauces oscuras
que recuerdan a un oso
como un cuerpo inclinado
recuerda a una colmena.
La lengua retiene el dulzor;
el dulzor no se deja.
Al desear el deseo se deshace.
Olalla Castro
.


