Listado de la etiqueta: Poeta invitado 9º Número

Todo cuanto hemos deseado se deshila
Anne Carson.

Vuelve la aguja atrás en el pespunte.
Por donde ya pasó hunde la hebra.
Es eso que tiene de excesivo
lo que trama el deseo:
su voluntad de insistir
—besar la misma boca,
untar la misma miel—.

La tela empieza a separarse
siempre en sus extremos.
Allí donde el hilván se libera
el borde se atenúa,
las fibras se destensan.

El tiempo rasga igual
la miel
la boca.
Todo es fleco.

Olalla Castro

.

Está la miel, pero la miel no basta.
Ángela Figuera.

No vuelven las abejas de las flores
ni es néctar lo que llevan en la boca.
Acumulan resina
y secreciones de insectos.
La miel surge entonces más oscura.
Su sabor es nervudo
como la corteza de un árbol
y posee una cualidad definitiva:
se endurece al cabo de muy poco.
Convertido en cristal
—puede verse a través pero no atravesarse—
deviene el deseo incomestible.

Olalla Castro

.

Tragando panales que chorrean.
Mary Oliver.

Proyecta el cuchillo la luz
que la viscosidad refracta.
Es el deseo este unto
centelleando al extenderse.
Desborda el pan,
se adhiere a cuanto toca.
Dedo por dedo
succiono la melaza.
Todo refulge.
Tengo fauces oscuras
que recuerdan a un oso
como un cuerpo inclinado
recuerda a una colmena.
La lengua retiene el dulzor;
el dulzor no se deja.
Al desear el deseo se deshace.

Olalla Castro

.

La inspiración es un pleamar de abejas.
Susana Thénon.

Desciendo al arriate.
Fosforece el deseo,
agita sus pétalos naranjas
—ante él enceguezco,
zumbo en torno—.
Es un canto este grito,
un grito esta batida
de antenas-alas-ojos.
Bebo el néctar. Hurto el polen.
Regreso al panal
—henchidas las patas—.
No necesito flor,
lo tengo todo.
Como y regurgito.
Como y regurgito.

Olalla Castro

.