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«Concluimos que el texto confisca para sí» Miguel Floriano

Concluimos que el texto confisca para sí
la verdad, corrompiéndola, y disfraza la mentira
con el vestido del encanto.
Tras este umbral ya no estoy yo, crece el lenguaje
de un pasado acechante, como tela en su nido.
Es la tierra vivaz en la que medra el árbol del juicio
que habrá de condenarme.
No se fían los labios frente al vaso de veneno
que espera al lado de la lumbre.
Un rey desposeído agacha la cabeza
sin que le importen las virtudes de su mano.
¿Encontraré la puerta cuya llave
soy incapaz de ver, entre el viento y las agujas?
Desearía decir que cuando estás
cerca de mí, me siento bien, soy mejor hombre.
Desearía decirlo desde donde las cosas
nacen dignas, sin gracia y sin belleza.

Miguel Floriano

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