«Koiné» Eladio González
La koiné del amor
impone sus fronteras
a la lengua: potrillo rojo des
bocado de sangre tibia y doliente
mente colmena, cerebro de pájaro
absurdamente pequeño en la palma de dios.
Señor,
cierra tu mano en torno a él
y danos de beber –pulpa de vida–
el lento derramar de su elocuencia.
Señor,
haz de nosotros instrumento vivo
de tu amor
y haremos de ti un pandero.
Eladio González
.


