Entradas de] Revista Zéjel

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«Quisiera despertar imaginando» Isabel Hernández-Gil Crespo.

Quisiera despertar imaginandouna sucesión de letras que recuerdea una verdad estoicamente nuestra.Una rapaz de gran envergadura,planeando el furor que apenas tocapor no quemarse torpe con su orgullo.Así escribimos lento y elocuente,domesticado el ave del idioma.Pareciera que hablar es juego fácily no el zumbido lleno de pavesasen el terco avispero de los labios.Una desangelada músicaque ya […]

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«Despojos irrompibles en el sitio de las flores» Laura Riera Forteza

El café silba, color de ojo de tigre,llena el vaso de un solo uso.Alguien lo tapa pronto para que no se enfríe.Las monedas contadasa cambio del cetro de la mañana.Alguien doblará el vasocomo si estuviese hecho para doblarse y desaparecer,como si aquel gesto pudiera hacersesin magullarse el escrúpulo, puesquién negaría este orden,este límpido mandamiento humanoque […]

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«Nona» Sesi García

Ver cómo se aproxima la hora tonta,el sofá magullado igual que las rayas de aquel artículoen prensa, el cielo impredeciblecon el perro delante lamiéndose las patas.Ralentizar la pausa y recordar,cuando busco la paz de los ojos cerrados,el abuso que hago de este verbo.Amagar la lectura —qué diferentes los momentospara leer y escribir—… y tener sueños […]

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«Yoice» Francisco Javier Montoro

Una turista sevillana amamanta a un bebénigeriano que llegó a Barbate en patera.(El País, septiembre de 2002) Qué animal se bebe la leche de otro animal.Qué animal ahoga en salmuera a quien se bebe la lechedel otro. Qué animal obstruye los conductos de la lecheque de vientre a vientre despinta en el agua salada.Qué animal […]

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«Sumergidas las manos» María Vañó Ferrer

Sumergidas las manosen agua caliente, escucho:no un estallido, el fin del mundoserá poco a poco.Me rodean las vocesde la radio y esta primeraluz de la mañana.Pienso en todo lo que en la vidase irá apagando. El naranjaya gris de los duraznos que esperan,las brasas, tu voz, en algún momentomis muslos tranquilos. La inerciadel movimiento y […]

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«La sed» José Olmo López.

No hay en esta casarincón alguno que sacieel murmullo de las horas.Los grifos se consumena la espera de una agujaque pespunte el placer.Nadie sabequé pide la garganta.El origen de esta urgenciaque hormiguea la vozradica en la carneo quizásen la dejadez del tiemposobre la piel abatidaen la escarcha. «La sed» José Olmo López.

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«Hilos» Enriqueta Ulzurrun de Asanza y Vega

Mamá guarda en su lenguauna madeja.La palabra cosida en su boca exigevolveral lugarexacto.Recordar estrenzarfuertes bridasenseñara la mano ciegaa guiarse en el silencioporque aun habites tu casael dolor está dentropero mamá diceno temasa la profundidad de la memoriala muerte ese l h i l ola marca de haber estado. «Hilos» Enriqueta Ulzurrun de Asanza y Vega.

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«cocodrilo» Clara Llano

la sangre serena ante los grillos,como espejo de luzla superficie líquida: dientes de gotelé.imagen inmóvil excepto el ríoPaciencia, heroísmo vegetalquién puede decir que el monstruoes de carne latentequién imagina la circulación congeladaquién explica el mordisco letalde un enorme feto ahogado «cocodrilo» Clara Llano.

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«Génesis» María Fernández Albarracín.

lme esperasansiosoen el vientrepero yo no puedo recibirteno existen el panni los abrazos llcómo escarbar en las entrañasencontrarteen el abismo de lo sólidodecir síestoy contigoprecipitarme a lo llanono tener miedode buscar el sustentoentre las vísceras llljugaren las entretelas de lo blandoexponerse a la luzde lo oscurocorrer al sinsentidocuando no se pidió nacer «Génesis» María Fernández Albarracín.

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«Sólo ahí» Marina Serrano

Para que tú existascon todos los músculosadheridos a los huesos,introduzco tus cenizasen el interior de mi vientre.Sólo ahí eres posible:musgo caliente,detritus de hojarasca.Sin cuerpo, me desciendes,como lava recién parida. «Sólo ahí» Marina Serrano.